Cuando me hacía llamar Sacotuo…

Y es que, como todas las historias, D´hiliana tienes sus comienzos, allá por el 2014 cuando me daba tanta vergüenza que la gente supiera de mi que me hacía llamar Sacotuo. Sí, un  nombre un tanto complicado y difícil de recordar.

Y si hay algo importante si quieres conseguir tus sueños, es creer en ellos, y sobre todo, creer en ti, en lo que haces, confiar en todo lo que puedes llegar a dar. Porque cuando uno se esfuerza y hace las cosas de corazón, hay que estar orgulloso. Por eso, y porque mi amiga Cris no callaba, me decidí y aposté por mí y por lo que más me identifica, mi nombre. Y como es de mí para ti, nació D´hiliana.

La esencia es la misma, diseñar, coser y pintar. Experimento por aquí, prueba por allá, y lo mejor de todo: asumir retos.

Una de las cosas más bonitas cuando empiezas una andadura como esta, es ver como las personas que te rodean confían en ti. Pero si encima eso se extrapola y personas que ni siquiera te conocen apuestan por tu trabajo, entonces ya ni te cuento. Sacotuo me dió la oportunidad de darme a conocer, de ponerme a prueba y comprobar que los límites nos los ponemos nosotros.

Aquí os dejo una pequeña muestra de mis primeros trabajos. Tengo mogollón más de todo tipo y con algunos disfruté muchísmo.

Gracias a todas las personas que confiaron y siguen confiando en mi. Gracias por no ponerme límites, gracias por animarme y creer incluso antes que yo, que puedo. Gracias por darme el empuje necesario para desplegar las alas.

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